Archivo de la categoría: Despojado

CRUZ DE MAYO

El próximo día 3 de mayo la Hermandad celebrará su tradicional cruz de mayo, este año, al igual que el pasado, estará situada en el Colegio Genil (frente hotel San Antón) donde además de la cruz se montará barra abierta a partir de las 14.00 horas con platos tradicionales de este día a precios populares donde podremos disfrutar de un ambiente festivo y familiar.

ESTACIÓN DE PENITENCIA 2018

La Junta de Gobierno de la Hermandad del Santísimo Sacramento y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras, María Santísima del Dulce Nombre y San Juan Evangelista, quiere agradecer a todos sus hermanos integrados en cada uno de sus colectivos, su disposición, saber estar, comprensión y solidaridad en el día de ayer para realizar Estación de Penitencia a la Santa Iglesia Catedral, así como felicitarlos por su exquisito comportamiento.

A continuación compartimos la alocución de D. José Ignacio Martínez ante la Sagrada Imagen de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras y María Santísima del Dulce Nombre en el Domingo de Ramos.

Del Evangelio según San Juan:

“Los soldados cogieron su ropa haciendo cuatro partes, una para cada soldado, y apartaron la túnica. Era una túnica sin costura, tejida toda de una pieza de arriba abajo”.

Jesús Despojado, estas en manos de los soldados, condenado, desnudo, humillado, reducido a nada, la indiferencia, el desprecio por la dignidad de la persona humana se unen en tu vida y en la vida de tantos hermanos nuestros por la glotonería, la codicia y el propio interés. Por esta hermandad, por su unidad y amor a la Iglesia, y en especial ante la presencia de Jesús Despojado pedimos por tantas personas despojadas de su dignidad, te pedimos por los cristianos perseguidos y por la paz en el mundo entero.

https://www.archidiocesisgranada.es/index.php/noticias/pedimos-por-tantas-personas-despojadas-de-su-dignidad-te-pedimos-por-los-cristianos-perseguidos-y-por-la-paz

REFLEXIÓN V DOMINGO DE CUARESMA

«Mirad que llegan días –oráculo del Señor– en que haré con la casa de Israel y la casa de Judá una alianza nueva”, proclama hoy el Señor, por boca de Jeremías, que la escribirá  en nuestros corazones. Y la Iglesia, necesitada de la Vida nueva que trae esta Alianza, grita: “Oh Dios, crea en mí un corazón puro” para que el grano de trigo, Jesucristo (quién aprendió, sufriendo, a obedecer), dispuesto a caer en nuestra tierra y morir, dé el fruto de la Pascua en nosotros.Parece paradójico, pero la propuesta del Evangelio hoy nos invita a cuestionarnos seriamente sobre cómo estamos viviendo esta vida, que está llamada a morir para dar fruto. Ya la liturgia nos prepara para celebrar la culminación del tiempo cuaresmal que será precisamente la Pascua, la de Jesús y la nuestra que solo tendrá sentido cristiano si nos entregamos como él, para dar fruto abundantemente.

Jesús anuncia la forma en que iba a morir al decir que atraerá a todos hacia él cuando sea elevado, es decir, cuando sea colgado en la cruz. La hora del hijo es justamente su muerte que es al mismo tiempo, su glorificación. La CRUZ se convierte así en el “TRONO” donde reina Jesús sobre el mundo. La muerte en el Evangelio de Juan no es trágica, ni triste, sino es triunfal, es gloriosa; esta es la perspectiva de la vida eterna y verdadera que trae Jesús.

Las palabras del evangelio, hoy nos invitan a no estar tan aferrados a nuestra vida, a nuestros intereses, nuestros problemas y pre-ocupaciones, etc. sino en entregarnos, es decir, a “morir” a nosotros mismos, para así dar vida a los demás. No se trata tanto de hacer grandes cosas ni sacrificios heroicos sino simplemente aceptar con toda su densidad y profundidad la misión que cada cual tenga en esta vida, según la decisión que ha tomado de ser seguidor y discípulo de Jesús.

Alberto Espinar Lara,

Párroco de San Emilio

III Tertulia Costalera.

El pasado viernes tenía lugar en nuestra casa de Hermandad, la III tertulia costalera organizada por la cuadrilla de la Hermandad.

Versando la tertulia sobre el andar de los pasos de palio, la mesa estuvo integrada por NHD. Luis García Quintero (capataz de Ntra. Sra. de la Esperanza), D. Pablo Martínez Morales (costalero de la Paz, Consolación y Merced entre otros), D. José Manuel Carvajal Delgado (capataz de María Santísima de las Maravillas, y capataz auxiliar de Consolación y Sta. María de la Alhambra) y D. Domingo Collado Osuna (costalero de las Lágrimas de Sevilla y Misericordia de Granada), siendo moderada por NHD. Luis Fernando del Campo Contreras.

Como cada año, contó con el reconocimiento a un costalero de la cuadrilla por su trayectoria y labor de servicio a la Hermandad, siendo en esta ocasión D. José Antonio Molina Gallardo.